La Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias –COTMAC- ha aprobado la Declaración de Impacto Ambiental correspondiente al proyecto para la construcción y acondicionamiento de una fábrica de hipoclorito sódico que dispondrá de una capacidad de producción de 21.000 toneladas métricas anuales –alrededor de 63 toneladas métricas diarias-. La elaboración de dicho compuesto se basará en sal de origen marino, con destino a su uso en la desalación de aguas, piscinas, abastecimiento urbano.

Según informa la Consejería de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad en un comunicado, el proyecto consiste en establecer una fábrica para producir hipoclorito sódico, un producto muy utilizado en las islas dado que se estima que se consumen alrededor de dos millones de litros mensuales, y que no cuenta hasta el momento con una industria de este tipo para su producción.

El proyecto está promovido por Biomca Química SL y se ubicará en una parcela de 4.767 metros cuadrados del espaldón de la dársena pesquera del puerto de Santa Cruz de Tenerife, en los terrenos ganados al mar de la nueva explanada de esta zona portuaria.

Se calcula que en Canarias hay una demanda mensual de 1.500.000 litros de este producto para piscinas y 217.600 litros para agua de consumo humano entre otros usos.

Como materias primas, esta nueva instalación utilizará agua, sal mineral –NaCl-, electricidad, ácido clorhídrico -HCl- 32%, sulfito de sodio -NaSO- y sosa cáustica -NaOH-.

En cuanto al tratamiento del agua, se considera que el hipoclorito sódico ofrece una mayor seguridad de transporte y manipulación frente al gas cloro.

El principal uso en las islas de este producto es como desinfectante en piscinas, ya sea por aplicación directa en forma de líquido, en pastillas concentradas o en polvo, o a través de un aparato de electrólisis salina por el que se hace circular el agua de la piscina.

Además, este producto químico se puede también utilizar como blanqueador para las fibras textiles, así como para desinfectar, gracias a su poder fungicida y bactericida.

Este último uso es fundamental en los recintos hospitalarios, donde también utilizan el hipoclorito en parasitología.