CEPSA Química consolida su confianza en los mercados del sudeste asiático, con un proyecto para la construcción de una planta de alcoholes grasos, destinada a la creciente demanda global, especialmente en Asia, Europa y América, según han informado fuentes próximas a la compañía.
Para la consecución de tal objetivo, la filial de IPIC ha constituido una joint venture denominada Sinarmas Cepsa, participada al 50% con la firma afincada en Indonesia Golden Agri Resources –GAR-. Esta empresa conjunta se focalizará en desarrollar, producir y comercializar alcoholes grasos de origen vegetal destinados a la formulación de detergentes.
Entre las ventajas aportadas al proyecto por su socio indonesio, destaca el suministro, a través de tuberías, de la materia prima esencial –aceites vegetales- para la producción de los citados derivados –alcoholes de cadenas comprendidas entre la C8 y la C18-. En este sentido, GAR se erige como uno de los principales fabricantes de aceite de palma con un área de cultivo próxima a las 470.000 hectáreas.
Además de estar conectada mediante tuberías con el proveedor de los insumos necesarios para su actividad industrial, el nuevo centro fabril de CEPSA, que dispondrá de un potencial de 160.000 toneladas métricas anuales de alcoholes y que estará dotada con tecnología ‘Lurgi Was Ester’, se construye en un enclave estratégico en materia de distribución. “Localizada en el estrecho de Malaca, con un puerto de aguas profundas y acceso directo de barcos para transporte a granel, la ubicación facilitará de forma considerable su exportación a países del sudeste asiático”, detalla la fuente.
Asimismo, los responsables del proyecto planean asignar importantes volúmenes al mercado iberoamericano, sin desestimar su distribución en Europa.
“Los reducidos costes de producción inherentes a Asia, así como la optimización de los gastos previstos en el aprovisionamiento de las materias primas que consumirá la planta de CEPSA, conferirán un mayor atractivo económico a los alcoholes obtenidos en dichas instalaciones, resultando interesante su importación a España”, según ha declarado un distribuidor nacional a esta revista.
Aunque la inversión destinada para este proyecto no ha sido detallada por la compañía petroquímica, algunos profesionales que operan en la industria química elevan a 300 millones de euros el desembolso económico necesario para la construcción y acondicionamiento de la planta, incluyendo “infraestructuras acometidas en zonas que se encuentran bajo la influencia del nuevo complejo”, puntualiza la fuente.
CEPSA estima concluir la ejecución de las obras y acondicionamiento de las nuevas instalaciones a lo largo del último trimestre de 2016, con el objetivo de iniciar la comercialización de los alcoholes obtenidos en dicha planta en enero de 2017, coincidiendo con la eliminación, a finales de 2016, del arancel impuesto por la Comisión Europea a las importaciones de alcoholes procedentes de Indonesia. “Esta medida de salvaguardia deterioraba ligeramente la competitividad de los productos elaborados en Indonesia. Una vez eliminado este tipo impositivo, la distribución de los alcoholes grasos fabricados en dicho país será totalmente factible en el Viejo Continente”, apostilla la fuente.