Las poliolefinas de gran consumo han mantenido sus respectivas cotizaciones por la senda bajista en febrero, como consecuencia del notable abaratamiento experimentado a inicios de mes por sus principales monómeros.

Cabe recordar que los precios contractuales acordados para las operaciones de etileno y de propileno sufrieron sendas caídas de 70 y 60 €/Tm., respectivamente, quedando retratado este último movimiento bajista en las cotizaciones de la mayoría de derivados.

Sin embargo, la escasa disponibilidad de varios polímeros estratégicos para el sector del plástico, ha evitado un traslado completo de las degradaciones experimentadas por las materias primas a lo largo de los últimos siete meses.

Además, la excelente progresión presentada por las ventas de estos compuestos en los mercados circunscritos a la Península Ibérica ha contribuido a ajustar la relación existente entre la oferta y la demanda, acrecentando así la tensión que predomina en este segmento. “La obsolescencia que padece el grueso de plantas de producción de polímeros ubicadas en el Viejo Continente ha generado una fuerte dependencia de los mercados exteriores, cobrando especial relevancia las importaciones de polietileno, ya que su disponibilidad es inferior a la del resto de polímeros”, según declaraciones realizadas por un distribuidor nacional a ‘El Confidencial Químico’.

Precisamente, la llegada de algunos cargamentos de polietileno prevista en febrero podría aliviar de forma significativa el sentimiento de escasez que prevalece en el mercado local. Asimismo, se estima que entren en funcionamiento en el transcurso de este ejercicio algunas plantas que se construyen actualmente en el continente americano. “Su activación supondrá un incremento del flujo comercial de polímeros entre América y Europa, elevando la oferta de dichos compuestos”, añade la fuente.

Expertos del sector advierten de un probable cambio de tendencia de los precios de las poliolefinas en marzo, tras el fuerte rebote sufrido por la cotización del barril de petróleo durante los últimos días de enero. Aunque dicho repunte se ha desinflado de forma progresiva en los últimos días, no se espera que el valor de esta materia energética vuelva a caer a los reducidos niveles observados a inicios de año, cuando su tarifa se precipitó hasta los 27 dólares el barril. “Parece que tras el mínimo anual marcado por el precio del petróleo el pasado 20 de enero, su cotización desea situarse por encima de los 30 $ el barril, lo que evitaría una nueva degradación de los principales alquenos que intervienen en el proceso de producción de los polímeros”, según arguye un experto del sector.